Se acaba el tiempo de hacer reformas y al señor Rajoy le va a coger el toro por hacer las cosas a medias. Ni ha cerrado el Senado, ni ha suprimido las subvenciones a los partidos políticos, ni a los sindicatos ni a la patronal y ahora resulta que ha lanzado el globo sonda de la subida del IVA para ver si tragamos. Y vamos a tragar porque no tenemos modo de parar este despropósito del Estado de las Autonomías que nos ha llevado a la ruina más absoluta.
Aún hay claros varones que se preguntan, perplejos ellos, cómo es posible que nos haya pasado ésto. Y cada uno echa la culpa a "los otros" de la situación actual. Yo pienso que todos nos damos cuenta de lo que ha pasado sólo con pararnos a pensar un poco. Parece que tenemos 300.000 "presupuestodependientes" más que Alemania para administrar las necesidades de cuarenta y seis millones de criaturas frente a los ochenta millones de teutones que se administran con esos trescientos mil menos y parece que no les va mal.
Otra cosa que parece es que la recaudación del IVA y los ingresos por IRPF no bastan para pagar las nóminas de los "presupuestodependientes" y aquí seguimos, en Babia, esperando que caigan morcillas de los árboles.
Han perdido un tiempo precioso a la hora de hacer las reformas que todo el mundo hubiera aplaudido. Ahora estamos peor que estábamos y me temo que empecemos a negarnos a pagar más IVA para seguir ingresando dinero en las nóminas de quienes no se conforman con salarios como los del común de los mortales y que son legión.
Ya está bien. Ya ha llegado el momento de decir basta a ineptitudes, cobardías, despropósitos y disparos con pólvora del rey.
Los diputados de las Cortes en el período de la Transición tuvieron los redaños suficientes, la vergüenza necesaria y el sentido del deber imprescindible para suicidarse políticamente porque era necesario para el bien común. A éstos de ahora sólo se les pide que dejen la teta y arrimen el hombro. ¿A que no hacen una cosa ni otra?
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