Más autonomía, hasta llegar a la independencia. Más financiación hasta llegar a la mamandurria. Más inmersión lingüística hasta que sólo se puedan entender entre ellos cuando les convenga. Más de todo hasta desangrar a los demás. ¿Qué más pretenderá conseguir el señor Mas -¡qué oportuno el apellido!- para sus gobernados? El "moderado" señor Mas es el más independentista, el más "pintxo" -creo que se escribe así- el más taimado, el más insufrible, el más "pesetero" y el más prepotente de los presidentes de la Generalidad de Cataluña de los tiempos modernos. Encima, como tantos otros, es un gobernante mediocre.
El gobierno y el Estado han de plantarse ya ante tanto despropósito tomado como travesura por aquellos que tienen la obligación de gobernar. Parece evidente que no puede seguir en pie el estado de las autonomías. No vale aplicar políticas de "lo políticamente correcto" cuando el problema vuelve a serlo una vez, otra vez y se haga lo que se haga. Al señor Durán y a quienes le mandan, hay que decirles "que no" sin complejos.
Traigo a colación lo de los complejos porque, según eminentes analistas de la realidad política, tras las elecciones andaluzas, la suma de los votos de izquierdas en esa comunidad autónoma, al haber superado a los del PP -¿qué tonto esperaba otra cosa?- ponen en peligro, más o menos, la supervivencia de España. Como los gobernantes y los gobernados sigan haciendo elucubraciones acerca de los significados de los votos, comparando churras con merinas -estas elecciones con las generales, Andalucía con Asturias, la composición del Parlamento andaluz con la de Las Cortes- en lugar de ponerse manos a la obra del recorte del Estado de las Autonomías, estamos perdidos; cuerpo a tierra que vienen los nuestros. La táctica de la izquierda es evidente: van a extrapolar los resultados andaluces y asturianos al resto de España y tirar por elevación al muñeco -el señor Rajoy- porque saben que no tiene buena prensa ni entre los suyos.
Ya se ha analizado, hasta hartarnos a todos, la imposibilidad de que se siga manteniendo un modelo que no es viable; pero la solución es lo que importa: a los culpables que los juzgue quien haya de hacerlo, lo necesario es que pasemos "de las musas al teatro" y nos pongamos -todos- a trabajar en la dirección que determine el que gobierna. Si seguimos entendiendo la democracia como la capacidad de defender una cosa o la contraria según se esté en el gobierno o en la oposición, la estamos viciando desde la base.
Así es que a Mas, menos, como en las reglas de tres inversas. Si el señor Rajoy se dedica a poner paños calientes, no terminará la legislatura y ya conocemos qué es capaz de hacer la alternativa, la única viable por ahora, cuando gobierna. Si el actual Presidente del Gobierno hace lo que espera la mayor parte de los que le votaron tiene la posibilidad de pasar a la Historia de una de estas maneras: como el hombre que supo sacar a flote una España hundida o como el Presidente que no consiguió terminar la primera legislatura.
A los catalinos -que son los separatistas catalanes, los del doble discurso- a los vascos y a los que tienen privilegios distintos a los del resto, café para todos. A los políticos, recortes y austeridad. A todos, fuerza para seguir adelante. Estas son mis opiniones y algunos de mis deseos.
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