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		<title>Batiburrillo  &lt;!-- %blogalia.icono --&gt;</title>
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		<description>Una página en la que quepa todo, incluso la discrepancia, siempre que se escriba con sentido del humor y dentro de los límites de la buena educación.</description>
		<dc:language>es-ES</dc:language>
		<dc:rights>Copyright Rigel</dc:rights>
		<dc:publisher>Rigel</dc:publisher>
  		<dc:creator>Rigel</dc:creator>
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	<item rdf:about="http://rimero.blogalia.com//historias/57460">
		<title>&lt;font color=&quot;#008000&quot; size=&quot;5&quot;&gt;La perversión del lenguaje&lt;/font&gt;</title>
		<link>http://rimero.blogalia.com//historias/57460</link>
		<description>Me resulta increíble que, mediante el hábil subterfugio de llamar a las cosas de modo distinto y nombrarlas de ese modo nuevo constantemente, lo que era blanco llegue a parecerle negro a una gran cantidad de personas. Todos lo podemos constatar desde hace tiempo. Empezó por lo políticamente correcto importado de los países anglosajones sin duda y adoptado con papanatismo absoluto por nuestros periodistas, políticos y gentes del común, que se han visto arrastradas por el afán de no querer alejarse de la ola de modernidad imperante en los nuevos modos de llamar a las cosas . Así se han ido introduciendo ideas y consiguiendo objetivos espúreos que de otra manera hubieran chocado frontalmente con el rechazo de los más.&lt;br /&gt;
Los introductores de la perversión han ido aprovechando la tontuna, el buenismo y el afán de imitar de los más para encandilarlos con las falacias de su engañifa. Luego, cuando las buenas gentes se han dado cuenta de la estafa han salido a la calle a protestar - con razón o sin ella - por el engaño sufrido.&lt;br /&gt;
Sirva para ilustrar lo que vengo diciendo, la manifestación que ha tenido lugar en Amposta para protestar por el trasvase de aguas del Ebro a Barcelona. Ahora, las buenas gentes de Aragón y Tarragona se han ido a dar cuenta de que lo que les habían vendido era un travase y no una &quot;captación puntual de aguas del Ebro&quot;, por ejemplo. No estoy dando la razón a los que creen tener derecho absoluto sobre el agua, como si el Ebro fuera de ellos, antes, al contrario, creo que no la tienen; pero parece que no habían caído en la cuenta de que hasta ahora y desde hace mucho tiempo, el tripartito que gobierna en Cataluña les ha engañado mediante el truco de llamar de manera retorcida y &quot;políticamente correcta&quot; lo que tiene un nombre claro e inequívoco en castellano. Inconvenientes de dejarse mecer por el bello sonido de las palabras que nos interesa oír.&lt;br /&gt;
En mis conversaciones habituales he introducido, desde hace algún tiempo, la pregunta como modo de enterarme de si lo que me están diciendo es lo que yo interpreto. Y me estoy llevando muchas sorpresas cuando mi interlocutor me aclara que lo que yo había creído entender no se parece casi en nada a lo que él pretendía decirme. A éso, en comunicación parece que se le llama &quot;ruido&quot;. Pues bien, me da la impresión de que los hombres públicos - los más representativos al menos - nos proporcionan &quot;mucho ruido y pocas nueces&quot;.</description>
	</item>

	<item rdf:about="http://rimero.blogalia.com//historias/57217">
		<title>&lt;font color=&quot;#FF0000&quot; size=&quot;5&quot;&gt;Sospechas&lt;/font&gt;</title>
		<link>http://rimero.blogalia.com//historias/57217</link>
		<description>No es posible que nos estén vigilando como si ésto, lo de Internet, sea como un gigantesco Gran Hermano al que se accede desde los aledaños del Poder, de los Poderes. Pero, pese a mi incredulidad, habre de rendirme a la evidencia. Este cuaderno, es una página mínima y poco visitada; pues bien cuando pongo &quot;Estatuto de Cataluña&quot;, no menos de cuatro visitantes aparecen como interesados en lo que se dice en él. Luego, si no se habla de él, ni puto caso. Lo mismo cuando se nombre Psoe o PP. Seguramente hay algún programa que escanea en la red lo que se dice, sea lo que sea, de cada quién. Si luego se ve que quien lo escribe es un mindundi, supongo que lo dejan en paz.&lt;br /&gt;
A lo peor es una paranoia mía, pero llevo tiempo observando el fenómeno y no me extrañaría nada que así fuera. Por lo tanto, a los mirones interesados en fiscalizar, mi más florido corte de mangas; los que llegan con la sana intención de echar un ratito leyendo mis paridas, que sepan que esta es una página abierta a cualquiera - como se dice en su rótulo - con las condiciones que allí se expresan y que sepan también, que les agradezco su interés. Me interesaba dejar ésto bien en claro.</description>
	</item>

	<item rdf:about="http://rimero.blogalia.com//historias/57172">
		<title>&lt;font color=&quot;#0000A0&quot; size=&quot;5&quot;&gt;La Prensa&lt;/font&gt;</title>
		<link>http://rimero.blogalia.com//historias/57172</link>
		<description>Tanto la radio, como la televisión o la escrita son prensa y prensa dedicada a formar opinión. No a dar los hechos, sin más, y que cada uno juzgue y se haga su composición de lugar. Lo hacen con carita de buenos y de no haber roto un plato en su vida, pero lo cierto es que cada quién arrima la sardina propia al ascua de lo que encienden en los fallos de los demás.&lt;br /&gt;
De otra manera no se entiende que si uno lee La Razón, por ejemplo, sin aplicar un mínimo de higiene mental, termine convencido de que estamos bordeando la catástrofe, pero más del lado del vacío que del lado de tierra firme. En cambio El País sugiere que no pasa nada y si pasa se le saluda, que aquí todo el mundo vive de buten y los catastrofistas y antiespañoles son los que alarman a la buena gente.&lt;br /&gt;
La buena gente, entre tanto, lo pasa mejor o peor en función de lo previsora que haya sido y como consecuencia de las medidas económico-empresario-financieras que haya tomado en relación con su mínima economía, con tiempo suficiente y con el tino oportuno como para que no le coja la crisis y lo empitone por el cuello como el toro a José Tomás.&lt;br /&gt;
Uno, en su modestia, cree que habría que haber tomado medidas en su momento, aunque hubieran sido impopulares, con tal de salvar el bienestar de los ciudadanos; pero los que mandan decidieron callar y ocultar lo que realmente acontecía pese a los gritos anunciando al lobo que se proferían desde el lado perdedor de las elecciones.&lt;br /&gt;
Leyendo, escuchando, y viendo a unos, si el Tribunal Constitucional - ese alto tribunal que se inventó cuando lo de la Transición y que ha dado más disgustos y quebraderos de cabeza que otra cosa - amite el Estatuto de Cataluña y, dentro de él, el término nación, España está rota. En cambio otros, por escrito, de viva voz y con su presencia ante las cámaras animan a que se produzca el hecho.&lt;br /&gt;
Al llegar aquí, uno tiene que mojarse y manifestar su opinión. La mía es que ni un sólo Estatuto más, ni una cesión de más derechos a las Autonomías; antes bien, recorte en materia sanitaria, en materia de educación y en el cachondeo de las lenguas cooficiales. Chocolate para todos, apretarse el cinturón y a trabajar; si yo tengo que ser llamado a filas, a las del trabajo, claro, estoy dispuesto a aplazar mi jubilación. Y dejarnos de pamplinas de alianzas de civilizaciones, de &quot;matrimonios&quot; raritos,  de &quot;educaciones&quot; espúreas y de tanta y tanta farfolla mental como anida en la cabeza de los que nos gobiernan, que han hecho más daño durante su mandato que entre Carlos IV y Fernando VII juntos.&lt;br /&gt;
¡Ah! y la prensa - toda - a informar, no a opinar&lt;br /&gt;
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	</item>

	<item rdf:about="http://rimero.blogalia.com//historias/57142">
		<title>&lt;font color=&quot;#FF0000&quot; size=&quot;5&quot;&gt;Más de lo mismo&lt;/font&gt;</title>
		<link>http://rimero.blogalia.com//historias/57142</link>
		<description>Y si hubiera elecciones pasado mañana, el que ganó, volvería a ganar, esta vez por mayoría absoluta. Por mi parte voy a estar al tanto de lo que hace y dice Rosa Díez que me parece que tiene las ideas más claras - o menos &quot;compromisos adquiridos&quot; - que el resto de políticos.&lt;br /&gt;
Aún no ha dicho una mentira flagrante, ni ha mostrado indeterminación a la hora de defender sus postulados y la igualdad de todos los españoles dentro del territorio nacional. Sólo por su postura enfrentada a la de los nacionalistas (no sé si escribirlo con &quot;z&quot; ) merece todo mi respeto, porque es una mujer , una voz, una idea que dice que España no se ha de romper. Y el señor Rodríguez Zapatero, sus adláteres y sus turiferarios, como antes los señores González y Azanar con los suyos, han consentido demasiado a las autonomías. De aquellos polvos vienen estos lodos.&lt;br /&gt;
 El &quot;59 segundos&quot; de la otra noche fué de traca. Bochornoso. Vergüenza debía darle a TVE, a los que se prestaron al pasteleo y al señor Presidente, de emitir una cosa semejante. &quot;Eso&quot; lo pagamos entre todos los españoles y no hay derecho que se emplee nuestro dinero en lavados de cerebro a la mitad de los ciudadanos y en insultar a la otra mitad.&lt;br /&gt;
El rescate del pesquero, con las declaraciones de la señora Vicepresidenta, vergonzoso, porque el hecho de no decir claramente &quot;no hemos pagado rescate&quot; pone de manifiesto que una nación soberana ha pagado rescate a una panda de mindundis que repetirán su &quot;hazaña&quot; en cuanto vean un barco con nuestra bandera. Y que no se me diga que no había otro modo de rescatar a los rehenes, porque no me lo creo. Que aprendan de Francia. Otra cosa es que hayan convertido a nuestro ejército en una ONG que sirve a gilipolleces &quot;buenistas&quot; de gentes con el cerebro blando y &quot;lo que hay que tener&quot; abandonado en una estantería.&lt;br /&gt;
La ministra de igualdad, ejerciendo de lo que es su ministerio; igual que el resto. Señor presidente, que no se trata de que haya que buscar porcentajes, se trata de poner a los mejores de entre los disponibles en los sitios en los que puedan servir mejor al resto.&lt;br /&gt;
¿Y la aurora boreal de lo de Educación para la Ciudadanía? Sólo falta que aduzcan que se mantiene por bien del país. Luego resulta que son los demás los que crispan. ¿Los demás? Bien, gracias, que menudo lío tienen montado los que querían mandar. ¿A que también va a resultar que lo que querían era &quot;mandar&quot; y no &quot;servir&quot;?&lt;br /&gt;
Así es que, entre averiguar si son galgos o podencos, la crisis se nos ha venido encima y &quot;nadie sabe cómo ha sido&quot;. Ha pasado igual que con la primavera. ¿Hay alguna manera de cambiarse de nacionalidad? ¿O sólo habrá que esperar a que se desarrollen los Estatutos de Autonomía?&lt;br /&gt;
</description>
	</item>

	<item rdf:about="http://rimero.blogalia.com//historias/57014">
		<title>&lt;font color=&quot;#FF0000&quot; size=&quot;4&quot;&gt;Hembrismo&lt;/font&gt;</title>
		<link>http://rimero.blogalia.com//historias/57014</link>
		<description>Pues señor, estaba ocioso, saltando de canal en canal y sin que me entrara sueño ni cualquiera de las ofertas lograra engancharme cuando, en una de esas veo a la señora Rahola hecha una basilisca (o un basilisco hembra) clamando contra los que critican a los altos cargos - perdón, a &quot;las altas cargas&quot; que para eso son chicas- hembra que ha nombrado el invicto señor presidente del gobierno.&lt;br /&gt;
Me encanta la señora Rahola por su capacidad para ensofrarse (no busquen en el diccionario porque no está; viene a ser equivalente a &quot;mosquearse&quot;, pero en superlativo y me malicio que viene de azufre -&quot;sofre&quot; en valenciano- y de ahí el reflexivo) en cuanto se toca algún asunto con el que no está de acuerdo, por nimio que parezca. Digo lo que he dicho porque el tema de la discusión era: ¿Es España un país machista? Como ven es un tema de altura - por la mano atrás- y el tratamiento en corro de Antena 3 un prodigio de banalidades y de abundar en hacer propaganda del gobierno.&lt;br /&gt;
La señora Rahola, que no da puntada sin hilo, aprovechó la contingencia para arremeter contra Aznar, contra Rajoy, contra la derecha y contra el PP. A mí me parece bien si ése es su gusto y su punto de vista, lo que no me parece correcto es que esté riñendo siempre a sus oponentes y a los que estamos viendo el programa que no opinamos como ella.&lt;br /&gt;
Como la discusión no tenía color - Javier Nart y el subdirector de &quot;Público&quot; eran los únicos hombres que había en la tertulia- y todo el mundo estaba de acuerdo en que a la gente hay que medirla por sus capacidades y no por su sexo (¡caramba qué imagen!), la cosa no pasó a mayores - salvo cuando otra contertulia hizo ver a la señora Rahola que lo que atribuía a Esperanza Aguirre era justo lo contrario de lo que ésta había dicho - y en el momento en que intervino el señor Narr para poner en claro que cuando se pertenece a una tropa de élite, las mujeres no sirven, como no sirven los hombres si no están muy entrenados y tienen potencia física cercana a la de un deportista de élite. Por lo demás nada que hiciera suponer que la señora Rahola tuviera motivos para ensofrarse como se ensofró.&lt;br /&gt;
Cuando se habló de la violencia de género hubo consenso en que no se puede permitir que se sigan asesinando mujeres. Yo rectificaría diciendo que no se puede permitir que se asesine, sin más, sea a mujeres a niños ni a hombres, en definitiva que el que sesina ha de saber que pagará por el asesinato tanto como daño haya hecho. Quitar la vida no ha de resultar gratis y en algún caso habría de ser castigado de una manera mucho más dura que la de la pérdida de libertad por unos años. Lo de la rehabilitación es una pamema en un porcentaje muy alto de los casos que se conocen . Ya hemos perdido bastante tiempo con esa mojiganga. La Justicia necesita una reforma y no se trata del porcentaje de miembros que cada partido ha de nombrar en el Consejo General del Poder Judicial ni en ningún otro organismo relacionado con la judicatura. Ésos habrían de ser, por definición, independientes del poder político.&lt;br /&gt;
Pero la actitud de la señora Rahola me lleva a una reflexión: ¿no será que a base de criticar y poner de relieve abundantemente el machismo estamos cayendo en el hembrismo? Lo digo porque los varones ya no osamos levantar la voz ante ninguna postura de radicalización feminista. ¿Alguien ha pensado en el maltrato psicológico que es capaz de proporcionar una mujer a su marido sin que se advierta? ¿O es que, como siempre que intervienen estas señoras, todo lo malo lo hacemos los hombres? ¿Habrá alguna mujer mala? No sé, no sé...</description>
	</item>

	<item rdf:about="http://rimero.blogalia.com//historias/56981">
		<title>&lt;font color=&quot;#0000FF&quot; size=&quot;5&quot;&gt;Como un cuento&lt;/font&gt;</title>
		<link>http://rimero.blogalia.com//historias/56981</link>
		<description>&lt;div align=&quot;justify&quot;&gt;&gt;Recuerdo cuando llegó el sujeto, me puso delante una hoja de firmas y casi conminándome me dijo: - Firma. No reaccioné de inmediato porque en aquel momento iba presuroso de un lado a otro intentando entender lo que estaba pasando. Eran los tiempos de la transicin y el lugar un pasillo de la Universidad Politécnica de Valencia. Eran los tiempos en los que la gente, en medio del desbarajuste de dar agua mientras se arreglaban las cañerías, salía a la calle a gritar: &lt;i&gt;&lt;i&gt;- Llibertat, amnistía y Estatut de Autonomía!&lt;/i&gt;&lt;/i&gt;&lt;/font&gt;, que la gente ha sido siempre muy de  ir de poetas por la vida.&lt;br /&gt;
Lo que me plantaba ante de los ojos el mamífero en cuestión era una petición para, según su expresión, que no nos administrara Madrid nuestro dinero. Y yo firmé con el atolondramiento propio del momento y de la falta de reflexión. Poco después me dí cuenta del error que había cometido, pero ya estaba allí mi firma que luego no sirvió para  que se administrara el dinero de Valencia en Valencia, sino para crear un engendro que se llamó poco después Comunitat Valenciana y que sirvió, sobre todo, para multiplicar los altos cargos, funcionarios y otros sangradores de la Administración sin que las cosas mejoraran con respecto al tiempo en que los dineros de Valencia se administraban desde Madrid. Eso sí; se empezaron a rotular calles en valenciano, los valencianoparlantes sacaron pecho, empezó a introducirse la influencia catalana en la nueva comunidad y, si nos descuidamos nos cuelan una inmersión lingüística hasta a los que nunca habíamos sido valenciano parlantes.&lt;br /&gt;
Después llegó el resto de calamidades y despropósitos; el aprobar el &lt;i&gt;&lt;i&gt;mitjá&lt;/i&gt;&lt;/i&gt;&lt;/font&gt; era mérito superior al Doctorado, era imprescindible hablar y escribir valenciano para acceder a los puestos de enseñanza y se abría el período de &lt;i&gt;&lt;i&gt;en el blau o sense el blau, &lt;/i&gt;&lt;/i&gt;de la discusión acerca de si el valenciano era catalán (?) y de la búsqueda de una identidad que, como todas las identidades de todas las autonomías en las que se ha destrozado España, estaba más en lo adquirido que en lo esencial.&lt;br /&gt;
Faltaba el tontolaba de turno que se tomara en serio lo de las autonomías y empezara a creer en un estado federal de lo que, por dimensión territorial, no es más que un pequeño estado entre los grandes del mundo. Así es que se dedicó -el tontolaba, claro- a atomizar lo pequeño y a querer mucho a todos... menos a los que no comulgaran con sus ideas. Curiosamente, las ideas del tontolaba fueron creídas por muchos, incluso por aquéllos a los que perjudicaban seriamente en su vivir diario pero, atolondrados como yo cuando firmé la petición de autonomía, siguieron y siguen votándole.&lt;br /&gt;
 Así, no es de extrañar que ahora, cuando varias regiones reclaman agua para &lt;i&gt;&lt;i&gt;poder crear más riqueza para todos &lt;/i&gt;&lt;/i&gt;&lt;/font&gt;haya quien diga que nones a según qué trasvases. Para borrarse del censo, oiga.&lt;br /&gt;
¡Ah!, se me olvidaba; si vuelvo a ver al mamón que me puso delante el papel le escupo en la cara, que bastante vara me estoy dando yo desde entonces.&lt;/div&gt;</description>
	</item>

	<item rdf:about="http://rimero.blogalia.com//historias/56930">
		<title>Todo un ejemplo </title>
		<link>http://rimero.blogalia.com//historias/56930</link>
		<description>Bueno, pues ya ha pasado un tiempo suficiente, para mí al menos, a la hora de tomar posiciones en relación con lo que vaya a hacer nuestro, de nuevo, Presidente del Gobierno.&lt;br /&gt;
Parece que la legislatura ha empezado más calmada, por parte de la oposición, como si el señor Rajoy quisiera desmentir lo que dije allá por no sé qué comentario de inmediatamente después de pasadas las elecciones y ante la actitud que creí ver en su primera comparecencia; por parte del Gobierno, un cierto lío que va desde la carnaza para las prensas de colorines hasta el garrotazo y tentetieso a las comunidades en las que se ha preferido otra opción política.&lt;br /&gt;
A lo del agua me refiero, porque la señora Espinosa, apenas ha terminado de dar agua para Barcelona -que a todos nos ha parecido bien- ha dicho que ni una gota más para nadie. Si eso no es discriminación, sectarismo e injusticia, no sé qué otra cosa puede ser. Por tanto, señora ministra, aunque no haga usted sino obedecer órdenes al manifestar lo que manifestó, para mí es usted, discriminadora, sectaria e injusta. Y ya, por elevación, lo es el presidente que ha elegido la mayoría de los españoles.&lt;br /&gt;
Valiente la ministra del Ejército, que se ha ido con su bombo a Afganistán a ver a los soldados que allí están en misión de paz, bien arropada por un equipo médico capaz de atender cualquier contingencia que se hubiera planteado durante el viaje, ¡faltaría más! Es muy posible que esta señora sea una magnífica ministra del Ejército, pero nadie me puede negar que si en lugar de a ella, se hubiera nombrado para este menester a un hombre, el equipo médico hubiera podido quedarse en casa.&lt;br /&gt;
Tuve la ocurrencia, no se puede calificar de otro modo lo que hice, de ver anoche un programa que se llama La Noria, en el canal 5. Fué una especie de penitencia por la conversión de Rusia, porque no hay quién se entere de la mayor parte de lo que se ¿argumenta? en ese programa; pero como estaba en él el señor Sopena, decidí sacrificar unas horas de sueño para ver qué nuevo veneno tenía preparado el sujeto. Además de su habitual actitud de prepotencia y de &quot;ir sobrado&quot; demostró su calaña, la clase de profesional que es y cómo se vende a la mejor idea, perdón a la que le llena el pesebre; permítanme que describa el entorno de la discusión. La señora Rahola, gritando, y una señora transexual que no sé cómo se llama, reivindicaban que las mujeres en sus cargos de responsabilidad no son floreros, que no se podía atacar a una mujer por el hecho de serlo, etc. Obviedades en las que estaban de acuerdo las otras dos mujeres, periodistas supongo, que también gritaban, pero que por la actitud de las primeras, parecía que estaban en desacuerdo. Con su abacial actitud, el señor Sopena intervino y consiguió acallar el griterío -tiene una gran habilidad para lograr que sus palabras sean esperadas como el maná- y cuando se hizo el silencio, preguntó a una de las periodistas de enfrente:&lt;br /&gt;
 - ¿Has oído hablar de una &quot;cosa&quot; llamada Cospedal?&lt;br /&gt;
Antes de que el subconsciente le traicionara, el señor Sopena había estado defendiendo la postura de la señora Rahola y de la otra, denostando de los que hacen escarnio y befa de las mujeres en cargos públicos a las que hay que tratar en función de su valía para ocupar el cargo que desempeñen. Por cierto, la Rahola dijo que la Ministra de Fomento le había parecido desastrosa, sin que el señor Sopena dijera esta es mi boca, probablemente porque el que paga, manda.&lt;br /&gt;
La periodista de enfrente lo agarró por los cuernos -es una manera de hablar- y no lo soltó hasta que el eximio pidió &quot;perdón&quot; como él suele hacerlo, es decir, intentando hacer creer que había sido un error y que nada más lejos de su ánimo que ofender a quien se estaba refiriendo que, además, no estaba presenta para poder defenderse. Pero por debajo del maquillaje o del cemento -no lo tengo claro-, quedó demudadito el caballero. Más aún cuando la otra le acusó de &quot;tragar&quot; con todo lo que dijera el PSOE, como si éste no se equivocara o tuviera el don de la infalibilidad.&lt;br /&gt;
Y éste es el panorama al que nos enfrentamos ahora.&lt;br /&gt;
</description>
	</item>

	<item rdf:about="http://rimero.blogalia.com//historias/56612">
		<title>&lt;font size=&quot;3&quot;&gt;RECORDATORIOS&lt;/font&gt;</title>
		<link>http://rimero.blogalia.com//historias/56612</link>
		<description>Dicen que hay crisis, pero no se lo crean ustedes porque el señor Rodríguez Zapatero y el señor Solbes ya se encargaron de decir que no la había y de eso hace menos de un mes. Una crisis como Dios manda no se presenta en veinte días. &lt;br /&gt;
También dicen que el paro ha ido aumentando, pero no es creíble que sea así porque el señor Caldera ha ido diciendo que el comportamiento del paro era una cuestión coyuntural. Tan coyuntural que ha inventado un nuevo sistema de conocer el número de parados y a los que buscan empleo - que es verdad que quietos no están - no se les considera parados sino &quot;en fase de formación&quot;. A lo mejor, así, le salen las cuentas.&lt;br /&gt;
El señor Montilla, el de Cataluña, ha dicho que quiere trasvasar agua del Segre para que beban los barceloneses, pero que sigan tranquilos los ecologistas porque eso no se va a hacer; la señora Narbona ya dijo  - y lo reafirmó el señor Presidente del Gobierno - que nada de nada en materia de trasvases porque eran contrarios a la naturaleza y caros. Tan malos y tan caros que no tuvieron inconveniente en sustituirlos por desaladoras, que no lanzan anhídrido carbónico a la atmósfera ni vierten salmuera en la costa. Parece que las posidonias, que son unas algas que no sirven para nada, van a pedir la dimisión de los dos políticos.&lt;br /&gt;
El señor Rajoy ha dicho que él puede ser un buen Presidente. No me vale la afirmación hecha por él mismo. Primero habrá de ganar las elecciones y luego, cuando haya ejercido, ya diremos nosotros si sí o si no. El que ya no puede afirmar lo mismo es el señor Rodríguez Zapatero, que ha demostrado que es un incapaz. Lo de las urnas está muy bien porque es el sistema mediante el que se maneja la democracia, pero para el que haya analizado un poco lo que ha acontecido durante los cuatro años de su mandato, su incapacidad debe ser evidente a no ser que consideren méritos de gobernante la exclusión del antagonista, la mentira atribuyendo lo malo siempre al otro, la pretendida exhumación unilateral de la memoria histórica, la perversión del lenguaje, el ser el botarate internacional o el gran engañador de todos los que han intentado pactar con él y un etcétera tan largo que no lo puedo escribir mediante abreviatura.&lt;br /&gt;
Ahora se nos anuncia tímidamente desde el Gobierno en funciones que los próximos tiempos serán difíciles, pero no hemos de creerlo porque los artistas, hombres y mujeres de la cultura, científicos y otros mamíferos nos dijeron que ¡alegría! y tan excelsas mentes, ¿cómo van a equivocarse? ¿cómo pueden errar simultáneamente tantos, tan sabios y tan juntos?&lt;br /&gt;
Se ha venido a demostrar -una vez más- que la Justicia en España funciona mal. Al señor Bermejo le han planteado una huelga los funcionarios supongo que por lo de siempre, &quot;más pan y menos horas&quot;, pero ha servido para que nos demos cuenta de que no vivimos en un país en el que la Justicia sea eficaz. De eso puedo hablar con conocimiento directo de causa. Un &quot;pájaro&quot; me debe una importante cantidad que se niega a pagarme y a pesar de dos juicios ganados por mí y de las &quot;diligencias&quot;, &quot;autos&quot; y demás movimientos de los jueces dictados a mi favor, sigue tan celestial, comprándose coches y viviendo a todo tren, que es como debe vivir cualquier persona de bien.&lt;br /&gt;
Estoy que no quepo en mí de gozo, pensando en los cuatrocientos euros del reparto preelectoral que prometió el señor Rodríguez Zapatero durante la campaña y confío en su palabra porque - según él y su propaganda afirman - la cumple. Veré si con esos eurillos puedo ir llegando a los rotos que se me producen como consecuencia de la &quot;no crisis&quot;.&lt;br /&gt;
Y me voy a poner a correr por lo de &quot;confía en Dios y no corras...&quot; que dijo el otro, porque como tengo una memoria frágil no me acuerdo de todo lo que debía recordar una vez que he llegado a este punto. Si lo recordara saldría corriendo y no pararía hasta quedarme a vivir en cualquier país cuya sociedad sea consciente de lo que se juega en cada votación.&lt;br /&gt;
Feliz nueva legislatura.</description>
	</item>

	<item rdf:about="http://rimero.blogalia.com//historias/56357">
		<title>&lt;b&gt;LOS ESPÁRRAGOS&lt;/b&gt;</title>
		<link>http://rimero.blogalia.com//historias/56357</link>
		<description>Para poder pensar con tranquilidad decido salir a coger espárragos. A coger, que no a freír, por aquello de que haya ido lejos en mi captura. Eso contando con que los espárragos se cojan y no se cacen, se recolecten, se capturen, o cualquier otro verbo que pueda ser adecuado al caso que nos ocupa.&lt;br /&gt;
El espárrago en un ser al que pierde la soberbia. Va uno, tranquilamente por un caminillo, un sendero o una vereda y, de repente, el indivíduo se yergue desafiante ante nosotros, como si quisiera decir: &amp;#8220;Aquí estoy yo, ¿qué pasa?&amp;#8221;. Pues pasa que uno está como Rajoy, que no le aguanta a nadie ni un mal pensamiento, siente el impulso asesino de cortar la desafiante cabeza, pero servidor no actúa con ligereza sino que reflexiona y piensa que un espárrago no hace tortilla y pretende seguir sin hacer caso al reto, cuando advierte que alrededor del osado, cuatro o cinco congéneres más mantienen una actitud como de agazapamiento, callada, a medias entre el miedo y la emboscada y ya no duda más; se lanza a la batalla. No se pueden dejar enemigos a la espalda.&lt;br /&gt;
Todo el mundo que ha estado en la guerra sabe que lo peor que se puede hacer es descrestar a contraluz y éso, precisamente, es lo que ha hecho el primer soberbio, con lo que atrae el fuego del enemigo y lo que es peor, su vista. El contrario que pasaba sin darse cuenta de la presencia del pelotón agazapado entre las ramas de la esparraguera, al ver al primer fatuo, repara en la existencia de los demás y allá que se lanza al exterminio de todos. El combate suele ser corto y termina con los espárragos decapitados porque no pueden huír en desbandada, el deber se lo impide. El deber de haber sido hechos para crecer... o ser comidos.&lt;br /&gt;
El enemigo sigue su camino, pero ya alertado de la existencia de tropas emboscadas lo que hace que sea mucho más peligroso, porque con seis espárragos no hay para un revuelto y ahora se necesitan más, muchos más para poder preparar la pitanza con garantías de sabor a espárragos y con la satisfacción de que, al llegar a su cuartel general, el mando le felicite: -¡Cuántos has cogido!, en lugar de chancearse: -¿Ésta miseria traes?.&lt;br /&gt;
Aparte de los descabezados que te desafían irguiéndose orgullosos, están los estrategas, que se alzan en terraplenes y lugares de difícil acceso. Es una táctica estudiada que contribuye a que los espinos de los alrededores, las ramas secas, y los pinchos de las chumberas pongan las manos del enemigo como acericos, pero él es implacable, seguirá segando cabezas mientras un mal apoyo en un sitio escarpado no le haga rodar hasta la base. Y ni siquiera así cejará en su empeño de conseguir un buen manojo de bravos soldados que habrán sido inmolados por la tontería del primero que descrestó a contraluz, desafiando a quien podía más que él.&lt;br /&gt;
También, las ramas secas que se disfrazan de espárragos tienden a conseguir que se distraiga la atención del buscador, pero sólo por un instante; advertida su no comestibilidad se sigue la tarea de encontrar nuevas víctimas con las que aumentar el manojo. ¡Y qué satisfacción la de cruzarnos con otro aventurero cuyo botín es sensiblemente inferior al que llevamos conseguido! Casi al orgasmo &amp;#8220;zerólico&amp;#8221; se llega cuando yendo tras de algún competidor que nos precede encontramos varios ejemplares en los que el que iba delante no había reparado. El calificativo es inmediato y resuena en nuestro cerebro como el restallar de un látigo: &amp;#8220;-Ése es tonto&amp;#8221;, pensamos con regocijo.&lt;br /&gt;
No sólo se aprende estrategia en esta aventura esparraguil; también choca que una cabeza tan blanda pueda perforar la tierra e incluso el asfalto, sin más objeto que seguir la luz del sol. Para conseguirlo se valen de tres sistemas que funcionan de manera coordinada: Una forma adecuada, lentitud en el proceso y un cambio de textura que consiste en tener una consistencia dura en el tiempo en que están bajo tierra y ablandarse posteriormente para hacerse tiernos cuando ya han crecido unos centímetros.&lt;br /&gt;
Dicho en términos en los que nos podamos entender: el tipo correcto con la cabeza en forma de ariete acabado en punta, paciencia para horadar sin prisas, pero empujando con constancia y ... la dureza suficiente para penetrar sin sufrir daños ni causarlos de manera innecesaria. Ésto último, que puede parecer una tontería, también lo es como el resto de esta entrada, pero detengámonos por un instante ante un espárrago cuya punta apenas haya salido del suelo. Toquemos con suavidad lo que asoma de su cabeza y nos asombraremos de lo dura que la tiene, -pido perdón por el modo de señalar-. Luego no nos extrañará que, conseguido su objetivo de aflorar a la superficie, se ponga tierno y nos ofrezca -orgulloso- su propia vida para que nos deleitemos con él en revuelto barroco o en tortilla ordenada.&lt;br /&gt;
Salgan, vayan, no se priven del magnífico ejercicio que les propongo; pero asegúrense de que hay más de uno cuando empiecen a cogerlos, de lo contrario, les veo terminar su paseo con tres ejemplares en la mano y con cara de tontos.&lt;br /&gt;
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		<title>&lt;b&gt;TERTULIANOS&lt;/b&gt;</title>
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		<description>Se aprecia un aire distinto en las intervenciones de unos y otros en las cuestiones que hacen referencia a asuntos relacionados con la política.&lt;br /&gt;
En los debates de las diferentes cadenas de televisión, los voceros de los vencedores de las pasadas elecciones hablan como si fuera dogma de fe cuanto preconizaron antes de día 9. Y los ciudadanos de a pie, corremos el riesgo de que nos vendan gato por garza.&lt;br /&gt;
Hablan con tanta desenvoltura y con tal autoridad que si no fuera porque emplean la misma falta de rigor que usaban antes, ni se les reconocería. Hay, entre ellos, personajes como para llenar el patio de Monipodio en el que se han convertido casi todas las tertulias que se dan en televisión: una tal señora Iglesias, bajita, cabezona y con una necesidad urgente de arreglo dental, vestida habitualmente como para ser el monigote de una tarta, cuando no arropada en chales demasiado grandes, que arremete con las palabras más duras contra la derechona culpable de todos los males e incluso del asesinato de Lincoln y cuyo discurso no varía de una tertulia en otra. Tozudez para defender lo que ella opina no le falta, lo que le falta es educación para dejar que sus contrincantes puedan formular siquiera el atisbo de un argumento. Apenas han pronunciado las cuatro o cinco primeras palabras de su discurso, gritando como una energúmeno, impide que se entienda el resto del argumento y da la falsa impresión de que son ella y lo que ha dicho quienes están cerca de la verdad. Es hábito muy significativo de quien no tiene razón ni es capaz de hilar argumentos. Insulta a todo el que lleva la contraria y no me extrañaría que, alguno de sus habituales oponentes, se levantara un día y dejara la tertulia con un tertuliano menos.&lt;br /&gt;
Otro especimen de la misma catadura es un tal señor Sopena, que parece hacer honor a su apellido por lo admonitorio y lleno de veladas amenazas de su discurso. Amenazas de descalificación... por él decretada, como si tuviera la potestad única para dar patentes de verdad y mentira, de &amp;#8220;progresía&amp;#8221; y de &amp;#8220;¿regresía?&amp;#8221; Éste, además de interrumpir, a las tres palabras se pone a insultar en plan apisonadora y lo hace con un tonillo de perdonar la vida del interlocutor. Parece que una sentencia reciente le condena a pagar una multa de unos cuarenta mil euros a algunas víctimas del terrorismo, por atentado grave contra el honor o algo así. Pues bien, la ha recurrido con el auxilio de alguna asociación de prensa, y hasta que la sentencia devenga firme tendremos que aguantar las descalificaciones del señor al que aludo. A mí, los vericuetos dialécticos del señor Sopena me recuerdan mucho a las maniobras de Yago en Otelo. Insidia vertida por aquí, asomo de sospecha sin pruebas por allá, el León de Venecia es, en realidad, un juguete guiado por la lengua de serpiente del que no es más que su alférez. La mala leche del émulo de Yago no creo que sirva para mucho más que para levantar algún dolor de estómago en los que no le consideramos fiable a la hora de seguir sus vericuetos mentales e ideológicos, pero eso tiene fácil remedio, con no ver los programas en los que interviene, bicarbonato administrado. Aunque confieso mi debilidad por seguirle y comprobar la dureza facial con la que sostiene los argumentos más peregrinos. Parece ser que está casado con una señora también tertuliana, gorda y boquituerta en sentido recto  -y en el que se me figura que debe ser el figurado de la palabra- que sigue sus mañas, y también es periodista, y vitriólica aunque desde lo de la igualdad de género no sé si es ella la que sigue a él, o él el que sigue a ella que los que comparten colchón... ¡Qué espectáculo nos depara la opinión!</description>
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