Una página en la que quepa todo, incluso la discrepancia, siempre que se escriba con sentido del humor y dentro de los límites de la buena educación.
Inicio > Historias > NIMIS, NINIS Y NOMAIS
> NIMIS, NINIS Y NOMAIS <

Ahora me entero -supongo que con retraso, como siempre- de que hay una generación de "nimis" - gilipollez que quiere decir: ni mileuristas, claro- que anda pidiendo paso, empleo, sueldo, poder vivir, en suma.
Los periódicos digitales -algunos al menos- andan que hierven con las quejas de la gente joven que no quiere seguir viviendo con los padres, pero que no tiene otro remedio que seguir haciéndolo porque no tiene trabajo que le permita vivir con un mínimo de dignidad a su edad y por su cuenta.
Aún recuerdo, porque no hace tanto tiempo de eso, la mala leche con la que la gente aceptaba los sueldos de mil euros del principio de la crisis. Al menos, ese salario les permitía una cierta clase de vida independiente mientras esperaban la llegada de tiempos mejores. Lo malo es que los tiempos empeoraron y la marejadilla se transformó en marejada mientras los que llevaban el barco lo ponían de través con su impericia; eso sí, con el aplauso y la defensa en todos los terrenos de "los de la cultura" de por aquí, que son como relojes pintados por Dalí, blandos y maleables.
La gente empezó a creerse -hace mucho tiempo- que había que formarse para tener un futuro. La idea se vendió como la ropa en rebajas y los "gobernantes" se aprestaron a "socializar" el invento; así es que se empezaron a facilitar los accesos a las universidades, pero no habían contado con que para adquirir formación son necesarios unos requisitos previos de materias instrumentales, cultura general, esfuerzo, tesón y otros que, con la llegada de la "nueva pedagogía" -esa que decide que el alumno ya lo sabe todo y sólo ha de sacarlo de sí, de manera natural, como brota la linfa de la fuente clara, sin esfuerzo- habían desaparecido del horizonte vital de los alumnos.
De manera que se "construyeron" universidades a calcaporra, se rellenaron con cuantos "tenían derecho" a entrar en ellas y se empezaron a fabricar títulos, titulitos, másters del universo y doctorados para quienes "pasaban" por la universidad sin que la universidad hubiera pasado por ellos.
He tenido la oportunidad de entrevistar a licenciados universitarios que no sabían hacer una división con decimales, que desconocían de manera reiterada que "a" es una preposición mientras que "ha" es un verbo, que no sabían situar Austria en un mapa de Europa y que ante mi asombro por tales desconocimientos repondían con un "¿Para qué?" que a mí me helaba la sangre. Con estas herramientas no podemos ir bien. No obstante, me consta, porque lo he podido comprobar, que hay otra serie de jóvenes que sí han logrado formarse durante su paso por la universidad y que se encuentran en la misma situación que sus compañeros no formados. ¿Dónde está el fallo?
Además de las diferencias individuales, la estafa a estos jóvenes no formados y a la sociedad que ha pagado su formación, ha sido el contínuo jalear las carencias y las mediocridades más evidentes en orden a que nadie se sintiera "menos" que otro. El enfermizo afán igualitario, que nadie discute cuando se trata de dignidad -pero que hay que poner en tela de juicio cuando se habla de aptitudes e incluso de actitudes- ha sido tan evidente y ha hecho tanto daño que lo "políticamente correcto" habría de ser proscrito en favor de lo "comunmente sentido". No pueden ser iguales el inteligente y el torpe, el trabajador que el vago.
Sería necesario acuñar una nueva gilipollez -los "nomais"- para designar a la generación que haya de sacarnos del estado comatoso en el que nos encontramos como sociedad y como nación. La generación que diga que no va a haber más permisividad inútil; la generación que sea capaz de asumir responsabilidades a su tiempo, con la garantía de que va a desempeñar su cometido con solvencia y con honestidad; la generación que pare a la partitocracia que nos conduce como a un rebaño sólo bueno para pagar impuestos y para votar cada cuatro años; la generación que imponga el sentido común y el sentido de pertenencia a una comunidad con objetivos claros entre la ciudadanía; la generación que sienta que el trabajo es un valor y lo valore, frente a la descomposición de una sociedad huera de todo lo que significa valor.
¡Vaya día llevo!

2012-03-13, 11:02 | 2 comentarios

Referencias (TrackBacks)

URL de trackback de esta historia http://rimero.blogalia.com//trackbacks/71468

Comentarios

1
De: Jose Joaquín Fecha: 2012-03-16 06:58

Te comento que soy licenciado en Historia y, desde que acabé la carrera ocho años atrás, he seguido estudiando (varios masters, estudios de doctorado, inglés, etc.) para conseguir ser lo que quería, Historiador. Y lo conseguí. Mal pagado, con más paro que trabajo, con más sobres pagados en negro que meses cotizados, pero soy historiador y eso me hace muy feliz.

Igualmente te digo que, de mi promoción (entramos unas 120 personas en la carrera y acabamos un tercio amplio), nos habremos seguido formando la mitad de los que salimos, y gente que sacaba unas notas extraordinarias me dijeron en su día que no iban a volver a coger un libro en lo que les quedaba de vida. A lo sumo, apuntes para estudiarse unas oposiciones.

La manía de tener una carrera ha acabado por llenar la universidad de gente que realmente no tiene interés por lo que estudia. Y ojo, que a mí me parece estupendo que todo el que quiera pueda estudiar... ¿pero no es un poco ridículo acabar una carrera como Historia sólo para asegurar que nunca más se volverá a leer?



2
De: Rigel Fecha: 2012-03-16 23:00

Gracias por tu comentario, José Joaquín. Por los datos que me das podemos entender el dispendio que supone la "Universidad para todos": de ciento veinte personas, veinte siguen formándose y el resto, ¿qué? ¿oposiciones a la Administración?
En Finlandia y en los países escandinavos la Formación Profesional está bien estructurada y los oficios permiten vivir dignamente con lo que obtienen por su trabajo . Además, hay modos de entrar en la Universidad desde los estudios de F. P.
La Universidad ha de ser para la gente que demuestre a lo largo de un Bachillerato exigente, que tiene materia gris suficiente como para poder afrontar su formación superior con éxito. TODOS los que valgan, han de poder pasar por ella, pero NO TODOS LOS QUE QUIERAN.
Saludos.



Nombre
Correo-e
URL
Dirección IP: 54.158.7.152 (0698777bde)
Comentario


Cosas viejas
<Julio 2017
Lu Ma Mi Ju Vi Sa Do
          1 2
3 4 5 6 7 8 9
10 11 12 13 14 15 16
17 18 19 20 21 22 23
24 25 26 27 28 29 30
31            

Documentos

Categoras

Blogalia

Blogalia

Rigel