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> Los signos de puntuación <

Es un tópico al que recurrimos todos cuando contemplamos errores garrafales en la ortografía de jóvenes, no tan jóvenes, hombres, mujeres, organismos oficiales y, en general, de toda casta de pájaros. Todo el mundo se lamenta de tan deplorable realidad pero a nadie se le ha ocurrido poner coto al desmán permanente que eso supones. Las faltas de ortografía desprestigian al que las comete y restan autoridad al escrito en el que aparecen. Hay sujetos que cometen faltas de ortografía hasta cuando hablan, ante la pasividad de todos. Hay una solución fácil para el problema: leer, pero como se valora más el regalo de una vídeo consola que el de un libro y es muy difícil encontrar una institución docente que -gracias a las modas impuestas por los patafísicos de la LOGSE, la LOE y la Lola se va a los Puertos- enseñe a leer, escribir y contar, para que el alumno lo haga con la soltura necesaria nos encontramos los de a pie con el problema calentito, que los políticos sólo se llevan calentito otro "problema".
La culpa de todo lo malo que pasa en España la tenemos los indivíduos del sexo masculino por dejación paulatina de funciones; pero la violencia machista, las guerras pasadas, las actuales y las futuras, el paro, los divorcios, el aborto... todo son cosas de hombres que lo hemos hecho, lo seguimos haciendo y lo haremos mal todo, siempre.
Ya va siendo hora de suprimir del lenguaje incluso escrito, todo signo de machismo. Por cada signo de puntuación macho, ha de haber su correspondiente signo de puntuación hembra. ¡Cuotas! ¡Proporcionalidad! Ante esta reflexión he decidido romper una lanza en favor de la idea y he decidido inventar... las comas suspensivas.
¿Qué significa éso de que puede haber sólo puntos suspensivos? ¿A qué mente humana se le ocurre cosa semejante? Aquí están las comas suspensivas en presentación mundial ,,, . ¿Que para qué sirven? Para nada, naturalmente, pero la cuota es la cuota y ya les encontraremos acomodo entre el proceloso mar de la ortografía. La humanidad me debe el invento.
¿Y qué me dicen ustedes del punto y coma? Es el símbolo más evidente de la sumisión femenina; siempre el punto arriba, ¡como si no fuera mucho más divertido que sea ella la que cabalgue, siempre que le apetezca, claro, que si "nosotras cabalgamos, nosotras decidimos..." ¡Reivindicamos desde ya la coma y punto, con ella arriba, dominando y el punto al surco, basta de puerca dominación machista.
Claro que damos la más cordial de las bienvenidas a los dos puntos, símblo gay donde los haya, pero una vez más machista porque ¿alguno de ustedes ha visto dos comas superpuestas? ¿por qué han de ser preteridas nuestras hermanas lesbianas? Pues que la Academia, ese lugar plagado de machos caducos que no hacen sino navajearse unos a otros, una vez que ha visto el indudable valor de los inventos que acabamos de hacer en aras del "buen rollito" y de la igualdad de los hombre y las mujeres de España, se dedique a hacer público que "quedan inauguradas las comas suspensivas, la coma y punto y las dos comas" para que puedan ser utilizadas por todo el mundo. ¿Para qué? Para nada, porque no tienen utilidad alguna, pero el feminismo de la puntuación no puede quedarse sin estas tres representantes. He dicho.

2009-04-05, 22:17 | 0 comentarios

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