Los demás y los otros. Esos son los capullos que están equivocados. Nunca los míos, que somos perfectos, que lo hacemos todo bien y que , ante cualquier situación reaccionamos con prontitud y acierto.
Y así, claro, nos luce el pelo. Ahora, cuando el partido en el poder haya perdido las próximas elecciones, será el momento de empezar a ver cómo, el partido que está en la oposición y que habrá relevado al otro en el poder, se equivoca. Pero para eso hay que tener objetividad y no siempre es fácil tenerla. Hay momentos en los que sí, en los que decir que se ha cometido una burrada es fácil, como por ejemplo cuando no han dejado hablar a la San Gil en Galicia o cuando han silenciado, con métodos más propios de fascistas que de otra cosa, a Dolores Nadal en la "Pompéu Fabra".
Ésos son comportamientos ante los que cualquier persona con sentido común se indigna porque están fuera de las normas de convivencia y nada podemos hacer sin esas normas... salvo volver a la selva. Lo lamentable de todo lo acontecido en estos dos casos es que han sido protagonizados por jóvenes. Y a esos jóvenes, alguien o álguienes mayores que ellos, han inculcado el odio y las malas maneras disfrazándolas de ¿qué? Claro que lo de los independentismos no me gusta, pero ni un pelo. Me parecen atomizadores, ombliguistas, clasistas. Admito los nacionalismos de las naciones grandes, no los de territorios que apenas pueden subsistir con sus propios recursos; pero los admito como mal menor porque me parece igualmente digno de respeto y de atención un ser humano que está perdido en la selva del Amazonas sin saber lo que es la civilización que un lord inglés o que Bill Gates, por poner un ejemplo de hombre rico.
El domingo pasado me llevé un disgusto cuando me enteré de que Kosovo se había declarado independiente unilateralmente. En este caso, aplaudo la postura de este Gobierno de España que tanto nos ha desgobernado en mi opinión, y aplaudo la rapidez en tomarla. Me cabrea que EEUU, la rubia Albión, Francia y Alemania y otros países vayan a reconocer esa independencia. ¿Es que quieren más leña en un punto tan sensible? En este caso, ellos son "los otros", "los demás", esos "capullos que están equivocados", ¿comprenden?
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