A rebufo de lo que los grandes almacenes nos repiten hasta la saciedad, vamos diciendo a todo quisque lo de ¡Feliz Navidad! sin parar mientes en que a no todo el mundo puede sentarle bien lo que nosotros consideramos que es un buen deseo.
Por eso, después de darle muchas vueltas, he decidido felicitar a la gente con una tarjeta en la que van escritas las frases que transcribo abajo. Ya sé que no están todos los casos posibles, pero algunos de los más representativos sí aparecen. Os deseamos una feliz Navidad o un feliz solsticio de invieno o un feliz en lo que creáis, si es que creéis en algo, en estas fechas tan señaladas. Alegraos.
Si no creéis en nada, os deseamos que seáis muy felices a secas. Alegraos.
Y si el niñito Jesús y sus padres no os emocionan, porque sois "sandías" que sean el buey y la mula los que os pongan el corazón en un puño. Alegraos.
Si sois de izquierdas, no os preocupéis por los pastores, que su sindicato ya ha pedido para ellos más pan y menos horas. Alegraos.
Si sois musulmanes, vosotros ya tenéis vuestro Ramadán y Jesús es un profeta. Alegraos.
Si sois judíos, pensad que la competencia siempre es buena. Alegraos.
Si sois de derechas, alegría, que como veis es una vida que no se ha interrumpido, la que viene al mundo. Alegraos.
Si sois creyentes, no os toméis lo anterior como una falta de respeto, sino como una falta de recursos lingüísticos para expresar nuestro deseo de felicidad a tutti quanti. Alegraos.
En cualquier caso, os deseamos, a todos, lo mejor que os podáis imaginar.
Como lo que mueve esta iniciativa es un buen deseo, espero no verme demandado en los Tribunales de Justicia por alguien que se sienta ofendido. ¡Qué horror! ¶