La Audiencia de Madrid da la razón, una vez más y van no sé cuántas, a los gasolineros y dice que las petroleras fijan los precios de venta al público de carburantes para automoción.
Desde hace más de quince años viene denunciando esta situación la Confederación Española de Empresarios de Estaciones de Servicio, sin que las sentencias a favor de sus tesis en todos los ámbitos hayan tenido resultado positivo. Parece que los grandes tengan bula y todas las bendiciones para jugar con nuestras economías. Es una especie de trasunto de las garantías dadas a los delincuentes habituales, que son presuntos aunque hayan cometido la misma fechoría cien veces.
Ahora, de producirse alguna reacción que impidiera que las grandes petroleras siguieran haciendo lo que les viene en gana, nos beneficiaría a todos los consumidores porque al establecerse la libre competencia en ese mercado, al menos podremos elegir una u otra Estación de Servicio para repostar si los precios o la atención que obtengamos en cada una nos parece más o menos conveniente.
Hasta más ver.
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