Un año no es nada para una criatura como ésta. Una criatura con la estamos la mar de satisfechos y por la que habría que dar las gracias a esos "cuatro amigos" a los que hace referencia rvr.
Lo ha dicho muy bien Daurmith en el primer comentario a ¡Felicidades Blogalia! y no soy capaz de añadir algo a lo que ha dicho. Con permiso: "Por darnos sitio, voz, y un lugar tranquilo en el que desahogarnos.
Por darnos ventanas desde las que mirar las vidas de los vecinos, y por las que entra aire fresquito…" Pues nada más y nada menos que eso; sitio, voz y paz. Lo que sigue son apreciaciones parsonales que no soy capaz de evaluar, aunque admire la paciencia de rvr respondiendo a cuantos le preguntan, resolviendo los problemas, desfaciendo los entuertos y todo eso sin un mal gesto, sin un exabrupto, sin renegar.
Ese es al mundo en que me gustaría vivir, un mundo lleno de Reuveeres que con desinterés total dieran lo que tienen a cambio de nada. ¿Utopía? Claro; pero el que no la tenga, ¡qué pobre es, cuántas cosas buenas se pierde por no tender a lo mejor!.
Mientras tanto, lo nuestro es seguir escribiendo, discutiendo, dando nuestra opinión, disintiendo o asintiendo, para que la riqueza que hay entre todos sea participada por todos.
Un viejo comercial con quien trabajé durante un tiempo decía que si en una reunión, cada uno sacaba un billete de cinco mil pesetas y se lo daba al vecino de mesa, al final todo el mundo sería igual de rico, en cambio, si cada uno aportaba una idea al acervo común, todos saldríamos beneficiados. Parece un aserto pedestre, pero es algo que olvidamos con frecuencia para nuestro mal.
Larga vida a todos y a Blogalia. Gracias a todos por lo que escribís aquí que me sirve de motivo de reflexión y ¿por qué no decirlo? de refresco de ideas que creí ya olvidadas.
¶